Buscar este blog

jueves, 4 de marzo de 2010

Pánico en Chile por poderosas réplicas y alarma ( Diario Rio Negro)


Los muertos ya suman 802, pero aseguran que la cifra todavía no tiene techo.
Uno de los movimientos fue de 5,9 grados y el segundo alcanzó los 5,3.

Dos fuertes réplicas, una de 5,9 grados en la escala de Richter, registrada a las 14:44 y otra de 5,3 que se sintió a las 16:58 de ayer, desataron el caos en la ciudad chilena de Concepción, donde además hubo falsas alertas de tsunami.
Las réplicas del terremoto del sábado pasado también se sintieron en otras ciudades del país.
"Las características del sismo no dan las condiciones para generar tsunami", informó la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) para calmar a la población, que fue advertida por algunos uniformados en la zona.
En sólo algunos minutos las calles se llenaron de vehículos que iban hacia los sectores altos de la ciudad, epicentro urbano del terremoto de 8,8 grados en la escala de Richter que golpeó a Chile el pasado sábado.
En la ciudad costera de Constitución la alarma la entregó la policía por megáfonos, llamando a la población a dirigirse hacia los cerros ante la posibilidad de que una marejada violenta pudiera aumentar el nivel de agua en el río y provocar desbordes.
Poco después, la posibilidad del tsunami fue descartada. Una vez establecida la calma, el bombero a cargo de la labor, Gabriel Huerta, explicó que recibieron una alerta y por eso advirtieron a la población.
La cifra de víctimas alcanzó las 802, pero la misma presidenta, Michelle Bachelet, reiteró que seguirá creciendo porque el número de desaparecidos no se puede precisar.
Ayer terminaron los saqueos, a la par que comenzó la entrega de ayuda y la lenta tarea de remoción de escombros. Todavía las tareas de reconstrucción son lentas y comienzan a evaluar las pérdidas que dejó el fenómeno. (Ver aparte)
Por primera vez, el gobierno inició ayer la distribución de raciones de comida a los desesperados sobrevivientes del terremoto del sábado en Concepción, que permanece bajo control militar y en donde dos potentes réplicas hicieron cundir el pánico.
Unos 150 camiones militares entraron en la mañana del miércoles a la ciudad con la primera gran carga de alimentos que fue depositada en un supermercado saqueado el domingo, donde grupos de soldados y voluntarios preparaban las bolsas plásticas con los productos para su entrega a los habitantes.
Mientras llegaban las raciones, las mujeres instalaron grandes ollas para cocinar alimentos calientes en algunos barrios, con comida que consiguieron entre todos.
El almuerzo comunitario era la primera comida del día después de una larga noche de reclusión en sus casas, las que estaban en pie, o en carpas. El toque de queda de 18 horas concluyó al mediodía en esta ciudad situada a unos 500 kilómetros al sur de la capital chilena.
El general de carabineros (policía) Eliécer Salazar, dijo que hubo algunos detenidos por intento de robo en viviendas, pero no informó de saqueos a comercios, de los cuales unos pocos abrieron por primera vez desde la tragedia y fue posible adquirir periódicos, entre otros artículos.
También en la región del Maule, contigua a Concepción, los policías abrieron cuatro puestos para entregar 17.000 raciones de comidas.
El terremoto de magnitud 8,8 ocurrido el sábado en la madrugada es uno de los más poderosos de los que se tiene registro y aparte de la destrucción que provocó en el centro del país, numerosas poblaciones costeras, habitadas principalmente por pescadores, fueron arrasadas después por un tsunami, del cual no se dio ninguna alerta a la población.
En Talca, la capital del Maule, se aceleraba la instalación de un centro médico de campaña para recibir a los heridos que serán trasladados desde el viejo hospital de la ciudad, que sufrió serios daños. Los 50.000 habitantes de Lota, a unos 40 kilómetros de Concepción, estaban sin agua y escaseaban los alimentos.
Se vieron varios campamentos con carpas pequeñas instaladas por los vecinos que se organizaron incluso para distribuir raciones alimenticias obtenidas entre la comunidad. El comandante de bomberos Rodrigo Rojas dijo que por lo menos 2.000 viviendas de las 12.000 de Lota están dañadas total o parcialmente.
Ayer aparecieron con vida tres futbolistas argentinos que eran buscados, pero sigue faltando gente, hay quienes recorren las calles preguntando por parientes o amigos que no volvieron a ver.
(AP/DPA/AFP/ Redacción Central)


No hay comentarios:

Publicar un comentario