La erupción del volcán Chaiten continúa, en particular, respecto del crecimiento del complejo de domos y a la elevada actividad sísmica. La situación del Llaima, por su parte, aún es crítica debido, entre otros factores, a lo errático de su comportamiento sísmico y eruptivo y a la obstrucción de su cráter.
Volcán Chaitén
La actividad eruptiva del Volcán Chaitén, en el período comprendido entre el 29 de abril y el 4 de mayo, continúa con el crecimiento del complejo de domos, el cual se ha elevado y expandido. Aunque la actividad sísmica ocurrida a la fecha ha mostrado un leve descenso en sus magnitudes, las cuales han alcanzado hasta 4,2 grados, el número de sismos de tipo HB se mantiene. Con relación a la energía sísmica liberada RSAM, ésta también ha mantenido sus valores, fenómeno que está directamente relacionado con el crecimiento del complejo de domos. En consecuencia, continúa latente el peligro de ocurrencia de eventuales explosiones y flujos de bloques y cenizas (FBC), además de lahares, que pueden afectar los valles adyacentes al volcán Chaitén.Gracias a la observación realizada el 29 de abril, y en un sobrevuelo efectuado el 01 de mayo pasado, se pudo constatar que la erupción se mantiene con el consecuente crecimiento del complejo de domos y su columna de gases y cenizas, la cual, ocasionalmente ha alcanzado hasta 2,0 km sobre el volcán con colapsos gravitacionales que generaron flujos de bloques y cenizas (FBC). La emisión de gases y cenizas se concentra, principalmente, en un centro de emisión ubicado en el sector sureste del complejo de domos.
En particular, el sobrevuelo permitió visualizar que el pináculo central se encuentra fracturado en 3 bloques principales muy inestables y que el complejo de domos ha continuado con su acelerado crecimiento, expandiéndose considerablemente. Esto produce una mayor peligrosidad para el valle del río Chaitén, ante posibles colapsos gravitacionales en el sector sur que pueden generar flujos de bloques y cenizas (FBC). La morfología superficial del complejo de domos es muy irregular, con varias agujas de alturas notables (estimadas en alrededor de 100 m).
Teniendo presente que la actividad sísmica se mantiene elevada y, consecuentemente con ello, el sostenido crecimiento del complejo de domos, con posibilidad de generación de flujos de bloques y cenizas (FBC) que pueden afectar los valles aledaños, SERNAGEOMIN mantiene la Alerta Volcánica Roja.
Volcán Llaima
La sismicidad del volcán Llaima, en el período comprendido entre el 28 de abril y 4 de mayo, se ha mantenido relativamente constante, con la presencia de un débil tremor de fondo y sismos de tipo LP que alcanzaron hasta 18 sismos por hora, asociados a movimiento de fluidos en el interior del volcán.
No obstante, desde el 01 de mayo, las amplitudes de los sismos de tipo LP mostraron un leve descenso, fenómeno que ha estado acompañado de un incremento en algunas de las frecuencias predominantes de los sismos de tipo LP. Su origen podría estar asociado con un cambio en la zona donde se produce el movimiento de gases y fluidos magmáticos.
Finalmente, la energía sísmica liberada (RSAM) ha mantenido su leve tendencia al aumento. Sin embargo, desde que culminó la última fase eruptiva el 06 de abril pasado, se han podido observar pequeñas fluctuaciones que han alcanzado hasta 30 unidades, valores considerados habituales.
La situación del volcán aún es crítica debido a lo errático de su comportamiento sísmico y eruptivo, a la obstrucción de su cráter, a la esporádica emisión de lava en el margen suroeste del cráter principal y a las ocasionales emisiones gaseosas y de material particulado desde varios puntos de la cima y flanco oriental. Se mantiene la condición de que pueden ocurrir nuevas explosiones tanto en la cima como en el flanco oriental y no se descartan escurrimientos menores de lava. Por consiguiente, SERNAGEOMIN mantiene el nivel de Alerta Amarilla y continúa con la vigilancia permanente del volcán.
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